Nuestros Maestros

La situación actual de los maestros en México

En México, nadie conoce con certeza cuál es la situación de los maestros ni la Secretaría de Educación Pública, ni las autoridades educativas, ni los investigadores, ya que no existe ningún registro nacional que sea sistemático y confiable que nos permita conocer cuántos maestros de educación básica se encuentran frente a grupo, cómo están distribuidos en el país, qué edad tienen, cuál es su formación, qué problemas pedagógicos, administrativos o personales enfrentan y qué necesidades tienen para mejorar su desempeño.

Sin embargo, a partir del 2010, esto empieza a cambiar, la información proporcionada por los estados y publicada por la SEP nos permite un primer acercamiento a la situación en que se encuentran nuestros maestros. Por ejemplo ahora sabemos que el 75.9% de los trabajadores con plaza de jornada completa pagados a través del FAEB cuentan con una sola plaza, es decir, esto desmiente el mito generalizado de que los maestros cuentan con más de una plaza. Sin embargo, es verdad que existe un pequeño porcentaje, el 17.8%, que posee dos plazas, lo cual no sólo es legal sino también es factible, cualquier maestro puede dar clases tanto en la mañana como en la tarde. Empero, estos mismos datos nos muestran que existe un muy pequeño conjunto de “maestros”, 65,872 para ser exactos, que cuenta con tres o más plazas de jornada completa, y que son un buen ejemplo del amplio margen de discrecionalidad, que aún hoy en día existe para la asignación de plazas en el sector educativo.

Otro ejemplo que nos permite conocer cómo se encuentran nuestros maestros es la cuestión de los comisionados. En el imaginario mexicano, los comisionados son lo mismo que aviadores, lo cierto es en esta categoría se agrupa una gran cantidad de funciones que pueden ser absolutamente necesarias para el sistema educativo o ser completamente intrascendentes para el mismo. Así tenemos que, de acuerdo con el registro publicado por la SEP, el  50.1% (5,145 personas) desempeñan funciones sindicales, es importante resaltar que estos trabajadores no forzosamente son maestros, su trabajo original pudo haber sido de tipo administrativo o, incluso, directivo. Un 23.8% (2,488 personas) está dedicado a tareas administrativas, es decir, sigue trabajando dentro del sector educativo pero se encuentra realizando actividades no docentes, y puede estar adscrito tanto a un centro escolar como a la propia secretaría estatal o federal de educación.  El otro 17.6% (1,803) se puede dedicar tanto a funciones directivas como a otras actividades docentes, este es un ejemplo de las deficiencias administrativas que carga nuestro sistema educativo, ya que esto implica que en diversas ocasiones es necesario que un maestro se “transforme” en director, supervisor u asesor sin que esto signifique un aumento en sus ingresos. Finalmente, el 8.5% de los comisionados restantes puede estar asignado a otra dependencia, tener beca-comisión u otro empleo, realizar labores en partidos políticos o desempeñar un cargo de elección popular.

Como podemos observar, aún nos falta mucho para conocer claramente cuál es la situación bajo la que viven los docentes en México, en este momento sólo podemos vislumbrar algunas situaciones que facilitan u obstaculizan su labor.